En marketing, el valor es igual al amor (un caso de Social Media Restauranting)

Lo confieso. Estoy celosa. Celosa de los blogueros de viajes a los que hoteles y gobiernos regalan viajes para que luego hablen en sus blogs de lo que han vivido. Celosa de los blogueros de literatura a los que las editoriales regalan libros para que los comenten en sus bitácoras. Celosa de los blogueros de coches a los que los concesionarios regalan coches para… Bien, no, supongo que en este caso no pasa. Pero en la mayoría de sectores sí, las marcas han descubierto el valor prescriptor de los blogueros y han visto la necesidad de seducirlos para que puedan llevar su mensaje o producto al publico que los sigue.

Y yo tengo un blog superchulo (¿verdad?) sobre Social Media y Periodismo y a mí nadie me regala nada, pienso de vez en cuando. Ni siquiera una suscripción gratuita a la versión online de La Vanguardia, cosa que me haría mucha ilusión para leer las contras, dicho sea por si el señor Godó está entre los interesantísimos lectores de mi blog y le da por poner remedio a mis celos.

A lo que íbamos: para paliar mis celos (y para investigar un poquito más en este mundillo del marketing) me propuse un experimento: íbamos (no estoy sola en esto) a montar un blog con recomendaciones sobre restaurantes de Barcelona a los que vayamos yendo y que nos vayan gustando. Si, además, algún propietario de restaurante de Barcelona nos invita a cenar para que escribamos sobre él podré dejar de estar celosa de los blogueros a los que las marcas cuidan. ¿Jetilla? Sí, sumadlo al otro defecto que he reconocido unas líneas más arriba, ese de los celos.

cenarenbarcelona-momos-copia

Exquisito tartar de salmón del restaurante Momos.

Pensé que el de la restauración era un buen sector en el que centrar nuestro experimento. Los restaurantes pueden ser un buen nicho de mercado puesto que, según estudios recientes, el 92% de los internautas han buscado en Internet un restaurante en los últimos seis meses y el 75% de los consumidores suelen elegir un restaurante para cenar en base a los resultados de búsqueda. Después, contrastan en foros, redes sociales y webs de recomendaciones la reputación online del restaurante y buscan las opiniones de otros comensales que ya los conocen.  Algunos restaurantes se han dado cuenta de esto y han empezado a invertir en lo que se ha llamado social media restauranting.

Dicho esto, nuestro estrategia está clara: que las recomendaciones de Cenar en Barcelona, este es el nombre del blog de este experimento, tengan valor. Primer paso para conseguirlo: escribir siempre desde la honestidad. Por mucho que un restaurante nos invite a cenar y/o nos tienda una alfombra roja no lo recomendaremos si no nos gusta. Si un bloguero no tiene credibilidad no puede tener valor, que es nuestro objetivo prioritario. ¿Y cómo conseguiremos ese valor? Generando amor. Y de ahí el titulo de este post. En marketing, el valor es igual que el amor.

El valor de nuestro blog para un restaurante (marca) será directamente proporcional al amor que seamos capaces de despertar entre el público  objetivo del restaurante. Una marca querrá invertir en una cena en la medida en que considere que el poder de nuestra recomendación atraerá a gente a su restaurante.

Nuestro blog tiene, ahora mismo, un valor 0. Porque tiene 0 amor. Si logramos incrementar el amor hacia nosotros, incrementaremos nuestro valor.

Y, ¿cómo conseguiremos amor para nuestro blog? Supongo que de una manera no muy diferente a la que nos sirve para conseguir que nos quieran a nosotros mismos, en nuestro día a día, en el trabajo y en la familia, entre los amigos: escuchando, aportando, cuidando. Ofreciendo contenido de interés bien elaborado y con persistencia y perseverancia (el amor hay que trabajarlo cada día, sin dejarlo nunca morir, los blogs demasiadas veces mueren de inanición cuando se acaba el entusiasmo).

Buscaremos amor. Buscaremos eso tan difícil y a la vez tan apasionante que es generar engagement en nuestros lectores. Que se sientan parte de nuestro blog, que crean en nuestras recomendaciones, que nos sugieran las suyas, que se interesen por las del resto de nuestras lectores. Que seamos, ellos y nosotros, autores y lectores, una gran comunidad que se divierta, que disfrute pensando dónde va a ser su próxima cena, con quién va a quedar, qué va a degustar. Si esto pasa, si nuestra comunidad cree en nosotros y en la propia comunidad, habremos generado amor. Y el amor nos dará valor. Y habremos confirmado que en marketing, el valor es igual al amor.

Así que, ya sabéis, si queréis darnos amor, aquí esta el blog de Cenar en Barcelona, el Facebook de Cenar en Barcelona y el Twitter de Cenar en Barcelona. Vuestros ‘me gusta’, tuits y comentarios serán muy bienvenidos.

¿0 amor?

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3 comentarios

  1. Mucha suerte en tu nuevo proyecto y gracias por la mención sobre Social Media Restauranting, una variable clave en la nueva relación digital entre los clientes y los restaurantes

    Responder
    • Cristina Vives

       /  30/05/2013

      Gracias, Diego. Sigo tu blog desde que empecé a introducirme en el Social Media para restaurantes y decubrí que tu blog es necesariamente la puerta de entrada a este campo para cualquier profesional, así que es un honor que este post haya llegado a ti y me hayas dejado un comentario.

      Un saludo

      Responder
  2. Puedo colaborar????

    Responder

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