10 lecciones que he aprendido del #cursobloggers de Carlos Bravo

Ya me perdonaréis el tic gruppie de todo esto, pero Carlos Bravo fue uno de los primeros expertos en marketing que comencé a leer cuando decidí reconducir mi carrera profesional hacia la comunicación de marca y el Social Media. Algunos de sus posts en Marketing de Guerrilla los utilicé como una especie de manual de estilo del bloguero; otros, como uno que expone que sólo el 5% de las persona  que empiezan un blog siguen adelante un año después, me sirvieron como reto.

Lo sigo leyendo casi cada noche, y me tomo sus publicaciones como pequeñas píldoras de consejos con los que no siempre estoy de acuerdo. Pero me obligan a pensar sobre ello, y eso es lo más importante. En resumen: Me apetecía ver a Carlos Bravo en directo y por eso me apunté al #cursobloggers de Barcelona que se ha celebrado esta mañana en Barcelona. Junto a Carlos, otros expertos 2.0: el emprendedor Pau García-Milà, el coach Alfonso Alcántara (Yoriento) y los consultores en Social Media Isra García y Berto López. (más…)

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10 (+1) mandamientos para abrir un blog profesional

En tiempos de crisis, de reinvenciones constantes, la mayoría de profesionales nos vemos obligados a buscar de nuevo nuestro lugar en el mundo, nuestro pequeño rincón desde donde poder ver y ser vistos, desde donde poder encontrar a nuestro público y hablar con él.

Este es el lead del post que me acaban de publicar en el blog del IL·3, el Institut de Formació Contínua de la Universitat de Barcelona (UB). Me pidieron que redactara algunos consejos para profesionales que quisieran escribir un blog y que les diera algunas pautas para empezar a hacerlo.

Lo escribí en forma de decálogo pero es un decálogo abierto, puesto que me gustaría que añadierais vuestras ideas.

Este es el post: 10 (+1) mandamientos para abrir un blog profesional.

El post que siempre juré que nunca escribiría

Lo confieso. Yo soy de esas que siempre juró que nunca tendría móvil. También, año a año, pasé mi adolescencia repitiendo a quien me quisiera escuchar que nunca me enamoraría. Incluso algún día debí prometer que nunca viviría en una ciudad que no fuera Reus y hasta debí fantasear, jurándoselo y perjurándoselo a alguien, que yo nunca sería de esos que se pasan el día en las redes sociales. ¿Yo?, ¡qué va!

Y claro, ya os imagináis qué pasó: adicta al smartphone, enamorada y no sólo de la vida, en una ciudad que no es Reus y profesional (me gusta pensar que crítica) de las redes sociales. Consecuente no lo debo ser mucho, o tal vez mejor decir que evoluciono rápido, y por eso no me sonrojo al escribir el post que nunca pensé escribir. El post, para mí que siempre he jurado que nunca escribiría sobre tópicos, más tópico: ese del balance, la revisión, la retrospectiva de 2012. El 2012 visto desde Comunicar en Tiempos Inciertos. Mis diez posts más leídos:

  1. Cómo convertir una amenaza en una oportunidad: El caso de Pepsi
  2. Seis casos prácticos de lo que no debes hacer si eres un community manager
  3. ABC y La Razón: Cómo asesinar al periodismo y que parezca que ha sido un accidente
  4. Vicios del mal periodismo: Tres ejemplos de cómo no se debe trabajar
  5. Los 7 pecados capitales del periodismo y su penitencia
  6. 10 lecciones que he aprendido en mi primer año como bloguera
  7. Marta Sánchez: Un nuevo caso de crisis de reputación online
  8. ¿Debe estar mi empresa en las redes sociales?
  9. ¿Por dónde anda el community manager de Bankia?
  10. Profesionales de los gabinetes de comunicación. ¿Verdaderos periodistas?

Y para acabar, ya que este post va de autobombo y masaje al ego, mi ego, mis cuatro posts preferidos -no los mejores, sino mis preferidos- de entre los que no están en la lista anterior:

  1. Dime que me quieres, Google, aunque sea mentira
  2. Descanse en paz, privacidad. Usted es sólo un cadáver
  3. Los 9 regalos que el periodismo le pediría a los Reyes Magos.
  4. Manual de autoayuda para blogueros novatos (I)

Y hasta aquí mi autohomenaje.  El balance esperado y esperable. El balance hecho el único día del año en que, tristemente, el ser humano se sienta a hacer balances. Lo que siempre juré que nunca escribiría, yo que siempre juré que nunca sería convencional.

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Un artículo dedicado a aquellos que creen que siempre o nunca es quizás demasiado tiempo.

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